War room

Tracking electoral telefónico para seguir el movimiento de una campaña.

Una sola medición sirve como fotografía. Un tracking telefónico permite observar cambios después de recorridos, debates, pauta, crisis o ajustes de mensaje.

Cortes recurrentes

Lectura ejecutiva

Comparación por ola

Dashboard privado

Guía de decisión

Lo que debe quedar claro antes de levantar.

Antes de marcar conviene definir territorio, volumen, pregunta principal y cómo se interpretarán votos válidos, indecisos y no respuesta.

01

Qué se mide en un tracking

La operación puede repetir una pregunta central de preferencia electoral o alternar pruebas de mensaje muy cortas. La regla es mantener llamadas breves para conservar claridad y tasa de respuesta.

02

Cómo leer cambios

El dashboard permite revisar avance, respuesta válida e indecisos por corte. La lectura útil no es solo el porcentaje final, sino dónde sube o baja la señal y qué territorios explican el movimiento.

03

Cuándo lanzar una nueva ola

Conviene repetir después de eventos con impacto político: arranque formal, debate, anuncio, crisis, visita territorial, cierre de pauta o cambio de narrativa.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto se puede hacer tracking?

Depende del volumen y de la decisión a tomar. Para campañas activas puede ser semanal o por eventos clave.

¿El dashboard muestra histórico?

Sí, se puede operar por campañas/cortes para comparar avances y resultados entre levantamientos.

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